Este paso permite a las instituciones financieras evaluar en qué medida atienden actualmente a las MIPYME dirigidas por mujeres mediante el análisis de su cartera actual. A diferencia de la segmentación, que busca el potencial, el análisis de la cartera utiliza los datos disponibles sobre clientes y préstamos para evaluar el rendimiento pasado y actual.
Empiece por recopilar y depurar los datos a nivel de cliente, incluido el sexo del propietario o gerente, el historial de préstamos y depósitos, el tamaño de la empresa, la antigüedad del negocio y el sector. Es importante que cada registro de cliente pueda vincularse a sus correspondientes productos financieros e indicadores de rendimiento.
Revise cuántas MIPYME dirigidas por mujeres existen en su cartera y cómo se comparan con las MIPYME de propiedad masculina. Esto incluye la adopción de productos financieros, el rendimiento de los préstamos, la duración media de las relaciones y el comportamiento de los depósitos. Utilice estos indicadores para identificar tanto los puntos fuertes como las carencias de su oferta actual.
El análisis de la cartera revela cómo se distribuyen las MIPYME por tamaño, sector y zona geográfica, y si determinados grupos están desatendidos. También puede descubrir riesgos o ineficiencias, como préstamos de menor cuantía o ciclos de producto más cortos para las clientas. Estos resultados contribuyen a la planificación estratégica y ayudan a las instituciones a adaptar mejor sus servicios a las necesidades reales de los clientes.